Un encuentro con Cristo el Señor.

FB_IMG_1560134767429

Un encuentro con Cristo el Señor.

Existe una espiritualidad tan poderosa, tan grande, que te permite conocer a Dios como nadie lo imagina. Se puede, de hecho, tener un encuentro con Cristo de tal poder, de tal presencia, de tal virtud, que puedes ver a Dios, tocar a Dios, escuchar a Dios, hablar con Dios, dar la mano a Dios, salir con él a caminar, o comer en su gloriosa mesa.

Y no, no es difícil de hacerlo, no se requiere tener un gran cargo religioso, ni un altísimo grado espiritual, ni días ni años de estudio, oración, ayuno y lejanía con lo “mundano” (lo que no es malo en sí). Tampoco necesitas morir, ni tomar una nave espacial para ir donde él está, no se requiere de un gran éxtasis espiritual, ni de un sueño.

Es muy sencillo, muchas personas lo han alcanzado, y muchas de ellas ni siquiera lo saben, ni siquiera se dieron cuenta que tuvieron este encuentro con el Altísimo, es más, es algo común para casi todos los mortales, pero cuando lo hemos tenido muchas vecemos hemos desechado estos encuentros con él, considerándolos terribles, pensándolos molestos, innecesarios, aun siendo creyentes, pero son reales, y es que el aroma de Dios está en los hospitales junto a todos los enfermos, la presencia de Dios es la presencia de los presos, las manos de Dios son las de los indigentes, el rostro de Dios está con las prostitutas, los curaditos y los drogadictos, el oído de Dios es el oído de los forasteros que buscan ser recibidos, la voz de Dios es la de los hambrientos y sedientos, los necesitados.

En lo personal, tuve muchos encuentros con Cristo en el culto, el canto, la oración, el ayuno, la evangelización, la reflexión, la lectura y la exhortación, pero ninguno tan grande, tan cautivador, tan claro, tan quebrantador, tan transformador y tan real como el de los pobres, afligidos, enfermos, presos, extranjeros, con todos los desechados por el poder y la religión, y en general, con todo ser humano, portador incuestionable de “la imagen y semejanza de Dios”.

Referencias:
Mateo 25:35
1 Juan 4:20
Génesis 1:26

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s