Dios ama al pecador pero aborrece el pecado.

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Dios ama al pecador pero aborrece el pecado.

Es una frase cliché canuta muy popular, que no aparece en la literalidad del texto bíblico.

Algunos la atribuyen a Gandhi, y la presentan como una herejía, la pretenden refutar porque según ellos en realidad “Dios esta airado contra el impío todos los días” según el Salmo, entonces Dios aborrece al pecador, no lo ama en absoluto, lo odia, a él y a su pecado, a su error, a su impiedad.

Obviamente, yo no la agregaría a ninguna confesión de fe, ni escribiría un tratado sobre ella, tampoco sé si la dijo Gandhi, creo que en realidad no, que es un mito, pero da lo mismo si la dijo él o no.

Pero sí creo lo que dice Romanos: “En esto conocemos el amor de Dios, en que siendo aun pecadores Cristo murió por nosotros” y eso sí sale en la Biblia, y no lo dijo Gandhi sino Pablo, y obviamente lo que dice Juan 3:16, mi pasaje favorito, “porque de TAL manera amó Dios al mundo (Κόσμος o kosmos)”, entonces ¿ama Dios a los pecadores? Pues por supuesto que sí, eso es todo lo que uno ve en el actuar de Cristo en todo el evangelio, Cristo el que murió por los impíos, el que dio su vida por sus amigos, Cristo el Dios de amor, Cristo el que murió con los brazos abiertos (ver también 1 Juan 2:2).

¿Que si entra eso en contradicción con Salmos? Pues al parecer son pasajes opuestos, vean ustedes con qué hermenéutica salvan otra vez a la teología sistemática de ese lío. Para mí la respuesta es una: la ley por medio de Moisés fue dada (el Salmo por el salmista), pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo, y que “Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él Lo ha dado a conocer”, de manera que el actuar de Cristo manda, y su actuar fue amor sin condición, amor al pecador. Gana entonces para mí el libro de Juan y Pablo antes que el Salmo, y me da lo mismo lo que haya dicho o no Gandhi sobre el tema.

 

Como dijo MLK: No solamente Cristo es igual a Dios, sino que Dios es como Cristo. Cristo es el verbo hecho carne. Es el lenguaje de la eternidad traducido al lenguaje temporal. Si debemos saber cómo es Dios y entender sus designios respecto a la humanidad, debemos volvernos hacia Cristo. Adandonándonos totalmente a Cristo y a su hacer, participaremos en un maravilloso acto de fe que nos conducirá al verdadero conocimiento de Dios.

Así que sí, Dios ama al pecador, sí, a todos, incluso lo que son más pecadores que tú y que yo, ¿increíble no? eso no es ninguna mentira, a pesar de que últimamente hay gente empecinada en decir que “los ABORRECE y pium que se jodan” en realidad son ellos los que los aborrecen, pues todo parece indicar se sienten mejores que los demás por sus obras religiosas, por sus doctrinas ortodoxas infalibles, por su conocimiento, o por su reconocimiento religioso.

Dios es amor, y fuego consumidor, es decir, un amor que consume, ¿consume qué? ¿a la gente? No, sino a los que nos quiere apartar de él, a pesar del juicio de los religiosos, de los que atan pesadas cargas en la gente que ellos no están dispuesto a llevar, a pesar del Dios violento, airado, brutal que le encanta presentar a los religiosos de esta y todas las épocas. Ese no es el Dios de Cristo, el paciente y amante, aquel cuya compasión se inflama en su corazón.

Pa’ finalizar, les voy a ponerles un tema, de a mi juicio, el crá de la música canuta en español, el pastor pentecostal Marcos Vidal:

Era pequeño y novato

y poquitin orejudo y para colmo aquel casco que parecía un embudo

en el primer envite

no vio venir la espada y gritó de espanto al sentir

que su oreja se desprendió

y el miedo le sobrecogió de lleno

ni siquiera vio al maestro que en silencio se acercó

 

CORO

Porque el cuida con cariño al soldado que ha caído

el comprende al herido por que el mismo también ha sufrido

Bajo la luz de la aurora al despertar la mañana

se dibujo la silueta de un hombre solo en la playa

y en la pequeña barca un pescador cansado

se tiró al agua y nadó al encuentro de su Señor

dispuesto a cargar con su castigo

pero al enfrentar sus ojos experimentó el perdón.

CORO

y yo no le conocía

me habían contado otra historia

de un Dios tirano y distante acomodado en su gloria

pero cuando en mi noche sentí su mano herida

descubrí sus ojos de bondad

sin reproche ni acusación

cariño como el corazón de un niño

productor de paz y agua

y la sensación de hogar

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