72 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y sus relaciones con el cristianismo y la Biblia.

Eleanor Roosevelt, primera dama de los Estados Unidos, cristiana evangélica episcopal, profesora, feminista, sosteniendo la Declaración de los DD.HH.

La Declaración Universal de Derechos Humanos cumple hoy 72 años, sin embargo no puede decirse que los DD.HH tengan esa edad.

Los DD.HH. son el resultado de una evolución de larguísima data en el sistema jurídico internacional, especialmente occidental.

Y aunque hay muchísima gente que los critica sin siquiera haberlos leído, sin entenderlos, incluso que afirman que se trata de comunismo, los DD.HH., en realidad beben de muchísimas fuentes cristianas, es decir, tienen una profunda inspiración en nuestra fe, aunque a los “sociólogos de sobremesa” que hablan y hablan ignorancias en rr.ss. insistan en que no es así, y los critican y critican hasta que… ellos mismos sufren esas violaciones.

La principal proclama de los DD.HH. es esta idea: la dignidad humana. Las personas, por el solo hecho de ser personas, son valiosas, tienen dignidad, esto con independencia de lo que hayan hecho o no (de sus obras), o de sus orígenes o condiciones, las personas tienen valor y se les debe dar respeto, ese el principio ordenador de todos los sistemas de DD.HH.

Esa noción es una noción tremendamente cristiana y proviene de esta idea fundamental: las personas llevan en sí la imagen de Dios, y por ende, siempre valen, no son un estorbo, no son un medio o un instrumento de alguien, son valiosas. Esa es la noción inspiradora de este cuerpo normativo, que uno puede encontrar por ejemplo en el pensamiento del filósofo luterano (pietista) Immanuel Kant, cuando dice que un ser humano nunca es un medio, sino un fin en sí. Kant, al aseverar esta frase inspiradora de los DD.HH., racionaliza esta creencia cristiana y suma un importante grano de arena para la construcción de lo que hoy llamamos DD.HH.

Otra fuente de la Declaración Universal de los DD.HH. es por supuesto la Declaración de Independencia de Estados Unidos, que dice: Sostenemos como evidentes estas verdades: que los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. (Por cierto, que los estadounidenses cuando dicen esto no parecieron en la práctica estar pensando en su población afrodescendiente, pero esa es otra historia que ya les encarará MLK).

Son innumerables pues los DD.HH. que tienen una fuerte inspiración bíblica, entre ellos el derecho a la vida, al juicio justo, a la igualdad en los tribunales, al justo pago por el trabajo, el derecho al descanso, preocupación constante en los libros de la Biblia por parte de los profetas y apóstoles que no dejan de exigir se respeten esos derechos (aunque los literalistas bíblicos siempre se saltan esas partes).

Tantos son los que hablan de que los derechos humanos son solo derechos y nada de deberes, y es que ignoran que cada derecho humano implica deberes: el deber de todos de respetar dichos derechos. Es simplemente la regla de respetar y hacerse respetar, no denostar a tu prójimo, darle un mínimo de justicia.

En EOC oramos y deseamos que la defensa de los derechos humanos siga avanzando por el mundo, pues mucho es lo que esto se necesita. Quien lucha por los DD.HH. a Dios honra pues a su prójimo ayuda.

La Biblia reza:

-Habrá una misma ley para vosotros, será tanto para el forastero como para el nativo, porque yo soy el SEÑOR vuestro Dios. Lev 24.22.

-No pervertirás la justicia debida al forastero ni al huérfano, ni tomará n prenda la ropa de la viuda. Deut. 24:17.

-Maldito el que pervierta el derecho del forastero, del huérfano y de la viuda. Y todo el pueblo dirá: Amén. Deut. 27:19

-Al extranjero no maltratarás, ni oprimirás, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Ex. 22:21

-Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del fraude para holocausto. Isaías 61:8

-Así ha dicho Jehová: Haced juicio y justicia, y librad al oprimido de mano del opresor, y no engañéis ni robéis al extranjero, ni al huérfano ni a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar. Jere 22.3.

En la foto, Eleanor Roosevelt, primera dama de los Estados Unidos, cristiana evangélica episcopal, profesora, feminista, sosteniendo la Declaración de los DD.HH. Esta mujer es una de las artífices de esta gran obra y carga en su currículum el que se opusiera a las órdenes de su marido, cuando éste era aun presidente, de enviar a más de cien mil personas de ascendencia japonesa a crueles campos de concentración en U.S.A. durante la Segunda Guerra Mundial (brutalidad muy olvidada por la historia oficial).

Esteban Quiroz González, abogado, también conocido como El Otro Canuto (EOC), candidato a constituyente al distrito 8.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s